Ley de alquileres: ¿Reactivarán este año el proyecto?

Transitamos el mes de febrero y una de las necesidades de muchos estudiantes es conseguir un lugar para alquilar que se ajuste a sus necesidades, cerca de la facultad, por ejemplo, pero también al ingreso familiar, lo que sus padres pueden pagar y es así como desde Hoy Por Hoy nos preguntamos, ¿qué pasó con el tratamiento de la ley de alquileres?

Les recordamos hasta donde llegó y en que «cajón» se encuentra hoy. La Ley de Alquileres recorre el Congreso como un fantasma desde 2016, cuando el Senado la aprobó por unanimidad. Luego, estuvo dormida por casi dos años en Diputados y, cuando quisieron reactivarla, ya era tarde y perdió estado parlamentario.

El régimen de alquiler de vivienda de la Argentina es uno de los más atrasados en el mundo debido a factores como los alquileres cortos, la falta de derecho a prórroga, el congelamiento del depósito y la ausencia de registro de contratos por parte del Estado.

Por tal motivo, resulta fundamental modificar la ley actual y para ello existen factores a modificar como la duración del contrato, los tiempos de aumentos y el monto de garantía.

Ahora vuelve a tomar fuerza la posibilidad de un resurgir de este proyecto de ley que beneficiaría a los 9 millones de inquilinos que hay en el país. Hace un mes, la ministra de Desarrollo Territorial y Hábitat, María Eugenia Bielsa, recibió a la Federación de Inquilinos Nacional y el eje del encuentro fue la reactivación del proyecto.

«La reunión fue buena porque charlamos mucho sobre la situación general de la vivienda. No sólo sobre alquileres sino también sobre el mercado, la dolarización del metro cuadrado, la rentabilidad. Compartimos mucho la mirada que tiene ella. Coincidimos bastante en el diagnóstico», expresó Gervasio Muñoz, presidente de la Federación de Inquilinos.

Es un tema delicado que divide a propios y extraños, lo cual dificulta su tratamiento, sin embargo, la Federación pretende avanzar. «Planteamos la necesidad urgente de que entre la ley al Congreso. Más tiempo pasa, más presión ejercen el mercado y las inmobiliarias y más difícil va a ser. Además, hay cierto conservadurismo a la hora de evaluar el costo político porque después habría que hacerla cumplir y esa va a ser la parte más difícil», evaluó Muñoz.

Los pilares de la ley son cinco: fórmula de actualización de la renta, garantías, duración del contrato, registros en la Afip y desalojos. Ninguno beneficia a los negocios de las inmobiliarias.

La nueva ley propone tres años de contrato mínimo, que suman algo más de estabilidad, y menos gastos de contrato o de mudanza. En el caso de pautarse aumentos, tienen que ser anuales y el Estado recupera la facultad de informar el porcentaje aplicable.

Por otro lado, contempla un solo mes de depósito en garantía y la obligación de devolverlo actualizado al finalizar el contrato. También, se pagarán solamente las expensas que deriven de gastos habituales y no todas como se hace actualmente.

Por último pero no por eso un dato menor, Cuatro de cada diez inquilinos siguen teniendo problemas para pagar o continuar su alquiler; casi la mitad de ellos están por debajo de la línea de pobreza ya que el alquiler equivale a la mitad de la canasta familiar básica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *